Un cuerpo hibakusha
Después de tener a mis hijos mi cuerpo quedó deformado. Lo que antes había sido terso ahora colgaba. La piel se había roto, quebrado en su estructura interna según explicaciones dermatológicas. Las lamentables cicatrices fueron apareciendo paulatinamente. Rojas como una llaga, prometían llevarse para siempre aquello en lo que se afirmaba mi ego. Si alguien ha visto a una mujer recién parida sabe a lo que me refiero: su cuerpo es una bolsa que chorrea leche, sangre, líquido amniótico. Su olor es agrio. Vieja, así me sentía. Súbitamente inservible, jubilada como objeto del deseo. Daba risa escuchar a los melosos de siempre hablando del brillo maternal en mi mirada, de lo lindas que estaban mis mejillas, lo rosadas.
Con las ubres podridas, el sexo inservible, los tajos en mis tejidos que amenazaban con romperse ante la más mínima violencia, lloraba al imaginar el tipo de hombre que estaría dispuesto a penetrar con sus manos mi herida. No odiaba al que "me había hecho eso", ni menos a la criatura a la que había dado vida. Odiaba a los que vendrían y despreciarían mi cuerpo. Odiaba a los que me habían deseado por una belleza extinta. A todo aquel que me llamara "señora". Y, por sobre todas las cosas, me odiaba a mí misma por no saber qué hacer.
Hasta que comencé a erotizar mi amargura. Comencé a imaginarme impúdica, exhibiendo mi nuevo estado. Amarrada de pies a cabeza con hilo de pesca. Pliegues sobre pliegues, parodiando mi nueva obesidad. Volverme de ese modo lúbrica, con un sexo puesto allí para la violación del desesperado. Explotando un nicho de negocios para el cual la única carne es pornográfica. Buscar entonces la mirada. Una embrutecida por su propia deformidad o, por el contrario, una cruel, sofisticada, cuyo deleite fuera verme degradada. En suma, miradas corruptas.
Y luego sucedió que ya no deseé otras. Cuando mi cuerpo volvió a la normalidad, mi corazón no lo hizo. No premio de consuelo, tampoco vicio. Más bien una pasión poderosa que crecía y me hacía usar la belleza como un traje susceptible de ser colgado en el armario, de ser utilizado para fines precisos, y de quitármelo en el momento oportuno para probar la resistencia al horror de algún desprevenido transeúnte.
Fotografía: Mexican Pin Up, de Joel Peter Witkin.



28 Comentarios:
Dale una segunda lectura para corregir los tres o cuatro errores.
Tocas un tema femenino por esencia. ¿Qué parangón con el hombre? ¿Una operación de vesícula? Yo creo más bien que un cáncer. Ante un cáncer, una mujer recién parida es Afrodita. ¿Hay erotismo en un cáncer? Ninguno, porque no hay deseo en el que lo vive. Un cáncer es una despedida lenta y cruel, es lo contrario de la niña que lo pregunta todo a su mamá. Por lo demás, todo tiene su tiempo en la vida, ¿o es que todo debe erotizar? Hay cierta maldad en tu comentario, es ese sexo que describe tan bién Pérez Villalobos cuando dice "se trata de la pasión, sí, pero en términos de padecimiento: el deseo sexual en estas escenas se lo sufre, es un tormento que se padece, pero no a título de entusiasmo exultante, fiesta dionisiaca, sino como inercia, enfermedad, apremio doméstico y plebeyo que precipita a la muerte". Querida Artífice: ¿algún día nos podremos besar las mejillas tiernamente, algún día nos abrazaremos solamente los humanos?
Querida. Me has doblado en dos como un pañuelito y me has soltado al viento llena de mocos y grumos de sangre de mi propia desesperación. Gracias por espejar mis padecimientos, de forma tan brutal y sincera. Si algún día retozamos juntas en el mismo delirio de los cuerpos te dejaré lamer todas mis cicatrices y le pondré a las tuyas mis bálsamos secretos de hembra decadente pero hermosa.
Por esto que has escrito te quiero un poquito más.
Gracias, en nombre de todas las mujeres que hemos pasado por estas cositas.
¿Te doy el fono de mi cirujano plástico?... ese señor obró maravillas en mí.
Besitos cicatrizantes y besitos que erotizan todas las imperfecciones humanas.
A tus pies.
Chaooooo.
Concuerdo con el hecho que tras un embarazo una mujer nunca vuelve a ser lo que era, es bien terrible que la maternidad con todas sus maravillas produzca que una mujer se vuelva diferente. Quedan tantas marcas que solamente las parejas sexuales descubren aparte de los cambios visibles para todos. Para que decir si ya es más de un hijo. Entonces nos hacemos los tontos por no parecer "un desgraciado" que ya no ama a su mujer por su cuerpo nuevo y decadente. Pero en el fondo no sé que es peor si lo que uno siente por su amada mujer cambiada por estrías, manchas y sin turgencia o lo que ellas mismas sienten por nunca volver a ser las de antes.
El cuerpo, ese mapa yagado que se desplaza a través del tiempo y el espacio.
No sé nada de maternidad, y de lo que no sé no hablo.
Si busca exploradores escatológicos, aquí tiene a uno, que además es aprendiz de demiurgo.
Qué horror. Me ha dado miedo, te lo aseguro, todo lo que describes, y de una manera tan vívida.
No soporto cuando escucho eso de la maternidad en la mirada y demás. Nadie se puede hacer una idea del drama personal que relatas,sólo otra mujer que haya pasado por lo mismo y que se sienta igual de afectada.
Saludo orgiástico.
no estoy contenta con este texto, al reelerlo y leer los comentarios me doy cuenta de que no he logrado expresar lo que quería. no una experiencia personal, sino una mítica: la del envejecimiento, la pérdida de la belleza, pero sobretodo la de la recuperación de un cuerpo desechado como objeto del deseo a través de un erotismo perverso. lo iré transformando, porque el tema me apasiona. para ello, toda crítica es bienvenida, aquí o en la bandeja de entrada de mi correo. gracias.
yo creo que el problema en lo del efecto que pretendías es el tema de la maternidad, eso a lo menos queda claro en los comentarios ("Qué horror. Me ha dado miedo.", "es bien terrible que la maternidad con todas sus maravillas produzca que una mujer se vuelva diferente."). porque creo que lo más mítico desde el sentido común de este texto es la maternidad, pero no su fealdad, su horror, el gasto que significa para el cuerpo. eso es innombrable, eso no entra, porque no es pensable. la deformación del cuerpo por razones maternas es una deformación invisible, que no se escucha. y claro, como dice ella, da miedo.
yo creo que es importante ver la manera de desarrollar el objetivo tuyo sin erradicar el tema del embarazo como agente deformador. me parece importante como en términos ideológicos. pienso que es más difícil también, porque lo lógico sería pensar en un erotismo perverso tipo crash, originado por una desviación manifiesta y extraña de la cual todo el mundo puede pasar, ficcionándola, viéndola como un asunto del otro.
después sigo.
¿estoy demasiado militante? ¿doy asco?
mil besos
l.
no, lucy, el problema no es la militancia; el problema es que el punto se te perdió en medio del discurso, lo que puede ser muy contemporáneo, muy rizomático, pero me deja con las ganas de conocer ese nudo que sugeriste y dejaste en el tintero. el problema y a la vez aquello a lo que no he de renunciar coinciden, entonces espero la segunda parte de tu crítica para entender un poco más.
en mi correo recibí una crítica interesante, decía algo así como que el problema es que confundo la maternidad con la vejez, que hay casos de mujercitas que paren y quedan con sus cuerpos de niñas intactos. recuerdo aquí la maravillosa sentencia con la que comienza el amante de la china del norte: a los 18 años comencé a envejecer. el deterioro del cuerpo es precoz, cuándo empieza a doler es otro asunto. habemos algunos más sensibles que otros al envejecimiento y la muerte. la maternidad es un momento arbitrario, escogido por su idealizado contrapunto para narrar el comienzo mítico del fin. lucía tiene razón: la degradación del cuerpo es transversal, nos afecta a todos. aún cuando haya quienes pasen por la vida como unos espléndidos y elásticos monumentos a la belleza, la degradación los persigue de cerca.
darse la vuelta, mirarla a los ojos, restregarse contra sus rodillas puede ser una experiencia liberadora (de ahí la militancia, ¿no, lucy?) y por cierto muy erótica. sin hablar de lo que en ello hay de trágico, de adelanto de la muerte, y de cómico, de burla a la muerte.
mmmm..... me gusta del texto la capacidad de movilizar el alma, te toma y te pasea por diferentes estados, admiro la capacidad de transportar...de expresar... lo otro creo yo, son los contenidos de quienes te leen, cada uno sintiendolo según su propia vivencia... nada nuevo bajo el sol..
saludos para usté, y sip, me gusto su texto
huy!... que manera de ver el asunto.. en realidad es cierto... una parte al menos, creo yo :O... en fin
Saludos!!:D
JCM
y tambien me encanto este texto. cojonudo... ¿se puede decir eso en este caso? bien pornológico también, el texto me refiero. la salida final... muy maestra, maestra del tipo nieztcheano, aunque también del tipo sadiano. me acuerdo de una obra de Müller, la muerte vieja y fea llegaba a ver un asesino arrepentido, le estira los brazos y con su cara arrugada, blanca, flaca y pintarajeada le dice con tono lascivo: "kiss my lips, kiss my lipps". el asesino espantado, de la figura literal de su deseo...
confundes la maternidad con la vejez...no lo creo, lo que ocurre es que los efectos de la maternidad y los de la vejez se confunden: decadencia y, en su grado extremo, decrepitud.
llamativa tambien la capacidad para suavizar la realidad, escoger la excepcion como argumento...hay niñas que quedan con un cuerpo perfecto. si y hay individuos que se salvan de caidas desde decimos pisos...yo prefiero bajar por la escalera. ademas, lo que aterra es el aviso, la conmciencia de ineluctabilidad. esta vez no, pero...
Dedicándome a la ginecología puedo decirte que el cuerpo nunca queda perfecto como aqui se ha dicho.
Luego de la maternidad nada es igual, puede verse del lado romantico de la maternidad pero como aqui se ha dicho es el inicio de la decadencia.
Los tejidos se sueltan, el periné se hace más laxo, hay riesgo de prolapso, la episiotomía corta nervios que nunca voleverán. Las mujeres saben en su interior como han cambiado aunque se vean con ropa relativamente bien.
escribi un nuevo articulo en
etnografo.blosgpot.com
me gustaria tu comentario.
gracias
Texto de antología. Felicitaciones con ronroneos, maullidos y volteretas.
Impresionante!!!
Le dejo un ósculo felino a la altura de ciertas devastaciones.
me faltaba contestar. y es que no quería interrumpir las proyecciones. me siento agradecida de ser usada como espejo para la elaboración de los propios contenidos. creo que el problema de la decadencia del cuerpo no deja indiferente a nadie, o casi. los hombres hablan de aquél como si fuese algo que les toca desde fuera, que les sucede a sus parejas, a ellos no; de ese modo les perturba. por eso las palabras de dr. vicius son iluminadoras: el cáncer tiene una brutalidad mayor. lamento que nadie haya recogido el potencial de un deseo y una mirada diferentes y enriquecidas. de la pérdida de la belleza como pérdida de la inocencia, como una nueva lucidez a la que no se quisiera renunciar. en suma, de la parte "optimista" de la cuestión. también un poco ingenua porque lo quiere todo.
recomiendo encarecidamente la lectura del pequeño ensayo "lo ominoso" de sigmund freud. para mi gusto, uno de los mejores textos de estética de todos los tiempos. habla de cuando lo familiar se vuelve extraño, de cómo en lo familiar palpita lo terrible, su amenaza. no es al otro de allá afuera al que tememos. es al otro en el que podríamos convertirnos. a la otredad a la que podemos caer de un momento a otro porque vivimos nuestras vidas sobre hielo frágil. un pequeña trizadura y ya está: devenimos monstruosos. según freud es éste el gran tema del el arte y la literatura modernos.
no estoy de acuerdo, LA, la interpretacion de la perdida de belleza como perdida de inocencia es quiza la mas inmediata. eso y no otra cosa es la asimilacion de juventud y belleza (la de inocencia y juventud es es atavica).
y la vivencia de decadencia en el hombre es diferente, pero nunca proyectada, y mucho mas intensa que en la mujer porque no existe ninguna justificacion, como el nacimiento de un hijo, para la transicion hacia la nada.
tienes muchas pruebas: la calvicie co9mo sentimiento de castracion, el rechazo a orinar sentados de los cistectomizados, la busqyueda de la inocencia vicaria en amantes cada vez mas jovenes...
z, querido, creo que tienes más de un punto ahí, prometo contestarte en cuando tenga un momento. pero hay algo que no me queda del todo claro. es sobre la proyección. mira arriba. la promesa de la decrepitud alcanza a los hombres por medio del cuerpo de sus mujeres. no es tan raro, entonces, que para escapar de ello, escapen de ellas. ¿no te parece?
no estoy de acuerdo, creo que intentamos escapar de nosotros mismos. el deterioro prematruro de la mujer se ve como una traicion. como un espejo que adelanta. ya sabes, en su jaula aletea y canta/el pajaro desconocido/salir quiere y no puede/su jaula es el mismo
tristes todos estos coamentarios y frivolos tambien... di a luz hace meses, nacio mi bebe una nena, mis pechos se caian en leche los odie por meses, mis caderas se ensancharon mis muslos, todo, me sentia una pintura de botero.ja. mi cuerpo volvio a la normalidad desde hace varios meses, el embarazo me dejo unos pechos mas grandes bonitos, unas caderas grandes formadas unos muslos torneados apetecibles...
mi nena murio hace un mes.
Quisiera ser la mujer mas deforme del mundo la mas vieja, la mas fea, a cambio volver a tener a mi nena...
pues precisamente en ese velado sentimiento de culpa (que es parte del duelo) se traduce la compensacion por la transicion a la nada de la que antes hablaba y que solo opera en las mujeres.
la constatacion de la crueldad y el sinsentido de la existencia no me parece en absoluto frivola y el hecho de que siempre hay un sufrimiento aun mayor acechando no hace mas que confirmar la evidencia
("ojala dios no nos envie todo lo que podemos soportar")
Esa foto es preciosa, de verdad hermosa...
En fin.
Es una rara mezcla de "maternidad", con "deterioro", con "envejecimiento".
Así, no me extraña que estos conceptos se unan socialmente.
Si el deterioro y la vejez pasara sólo por la maternidad, todas tendríamos las posibilidad de ser una Dorianes. No es así, por más que un ginecólogo lo diga. Y que el cuerpo esté por un efímero mes todavía suelto por lo que acaba de vaciar, debía ser visto como algo positivo y no como el principio de la decadencia.
Lamentable, porque yo sé de muchas mujeres que empezaron a sentirse realmente mujeres y, además, objeto del deseo, desde que tuvieron el mayor orgasmo de su vida: sentir pasar una cabeza de niño por su vagina.
Claro, no vayan a creer las que no han parido que eso las salva guarda de la decrepitud y del sufrimiento. A lo sumo, morirán más solas que las demás.
A la madre que perdió a su bebé, mis condolencias. De verdad, preferiría caer muerta en el acto que ver morir a uno de mis hijos. Lo que también es horrible, esa pérdida de la centralidad de la propia vida, pero en fin... No creo que los comentarios sean frívolos, hablamos del cuerpo no de la maternidad;la maternidad no es más que una excusa, insisto, para hablar del deterioro del cuerpo, de su mutación y creciente diferenciación de los cánones de belleza, del todo sociales. claro que el deterioro y la vejez no pasan sólo por la maternidad, eso no resiste análisis.
Sobre aquello de que "hay mujeres que comenzaron a sentirse realmente mujeres"... en fin... tengo un texto escrito sobre ello, quizás lo cuelgue, o bien respete el autoimpuesto silencio a nivel de posts. ¿Qué es eso de sentirse mujer? ¿Sentir hambre de un macho? ¿Sentirse deseada por un hombre? ¿Sentirse adulta? ¿Sentir que calzas con el prototipo de tu género sin fisuras? ¿Sentir la naturaleza sexual palpitando? ¿Qué? El texto termina con algo así como: a veces me siento un par de tetas. pero dejando la forma de lado y yendo al punto del asunto: sí, la maternidad puede crear un nuevo erotismo, reavivar el deseo, y es justamente de esa posibilidad de lo que trata el texto de arriba.
Nunca se me ocurrió que el "ser mujer" pasara sólo por el erotismo... ¿no es eso un poco reduccionista? Y que la maternidad haya sido una "excusa" para hablar de la decrepitud material del cuerpo, aunque estemos hablando de experimentos estético-literarios, me permito comentar que me parece una mala excusa. Lo que más me sorprende del texto es que, siendo aparentemente provocativo y audaz, deja entrever un machismo enfermizo. Todavía no logro entender por qué lo primero que se te viene a la mente con el concepto "mujer" es "¿Sentir HAMBRE de un MACHO? ¿Sentirse DESEADA por un HOMBRE? ¿Sentirse adulta? ¿Sentir que calzas con el PROTOTIPO de tu GÉNERO (¡uf!) sin fisuras? ¿Sentir la NATURALEZA SEXUAL palpitando?". Es una visión bastante limitada no sólo de ser mujer, sino de ser humano.
ERES LINDA , YO LO SÉ ,LO DEMÁS DE ARRIBA ES SÓLO PRETENSION
Publicar un comentario
<< Home