viernes, septiembre 30, 2005

Algunos se preguntan por el sexo.


Casi no puedo moverme. / Tienes atrapadas mis muñecas. / Te amo, pienso, y busco la mirada de ese hombre que construye un muro detrás de tu ventana. / Te ofrezco un suspiro. / Ruego que no me sueltes la muñecas. / Que las mantengas firmes. / Para sentir que mi inmovilidad es un deseo de otro. / Tuyo. / Te vas hundiendo. / Y lo miro. / Muerdo tu mano. / Y gimo. / Gimo para él que está allá afuera y tiene hambre. / Gimo para que sigas moviéndote. / Música para el baile. / ¿Comprendes? / Te confundes. / Babeas sobre mi pecho. / Me aprietas. / Te miro con esta mirada difusa que llevo. / Te miro junto a las murallas. / Al techo. / A las ventanas. / Los colores se entremezclan. / Manchados. / Un primerísimo primer plano de tu boca me muestra la textura de las lenguas. / Esas cosas que se llaman papilas, abiertas y erectas como pistilos al sol. / Succiono la lengua. / Caigo. / Quisiera estar soñando. / En un tiempo detenido. / Eterno. / Debes saber que estoy muy lejos, que me he ido. / Mi cuerpo abierto no te basta. / Humedeces tu mano con el sudor de mi pecho y me despiertas de un golpe. / Abro los ojos. / Trato de enfocar los tuyos. / No puedo. / Para acercarme busco el abrazo. / Sentir la sangre que palpita. / Mi mandíbula se afloja. / Hundes tu boca. / Siento en mi cuerpo una suma de hinchazones. / De calores y dolores. / Una asfixia. / Fluidez sanguínea. / Una impaciencia. / Y las caderas que comienzan por sí solas un vaivén. / Como en una rueda que gira y trae furia. / Ganas locas. / Abandono y consuelo. / Y luego nuevamente. / Y más rápido. / Cada vez más rápido. / Hasta casi enloquecer.
Siento al tiempo volviéndose repentinamente una ventana, que al abrirse se rompe. / Los cristales, sus pedazos, se clavan como agujas en mi piel. / Luego ya no veo nada. / No escucho nada. / Hasta que el hombre de allá afuera comienza a silbar una canción.

3 Comentarios:

Blogger El señor K. said...

Como un laberinto destrozado en mitad de un huracán pero más laberinto al fin.

8:20 a. m.  
Blogger V. Watt said...

el silencio de no poder decir el cuerpo.

8:38 a. m.  
Blogger mentecato said...

¿Cuándo nuestros cuerpos arderán en la hoguera del ser? Sólo ahí lograremos la plenitud de los gemidos...

7:57 p. m.  

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