Algunos se preguntan por el sexo.

Casi no puedo moverme. / Tienes atrapadas mis muñecas. / Te amo, pienso, y busco la mirada de ese hombre que construye un muro detrás de tu ventana. / Te ofrezco un suspiro. / Ruego que no me sueltes la muñecas. / Que las mantengas firmes. / Para sentir que mi inmovilidad es un deseo de otro. / Tuyo. / Te vas hundiendo. / Y lo miro. / Muerdo tu mano. / Y gimo. / Gimo para él que está allá afuera y tiene hambre. / Gimo para que sigas moviéndote. / Música para el baile. / ¿Comprendes? / Te confundes. / Babeas sobre mi pecho. / Me aprietas. / Te miro con esta mirada difusa que llevo. / Te miro junto a las murallas. / Al techo. / A las ventanas. / Los colores se entremezclan. / Manchados. / Un primerísimo primer plano de tu boca me muestra la textura de las lenguas. / Esas cosas que se llaman papilas, abiertas y erectas como pistilos al sol. / Succiono la lengua. / Caigo. / Quisiera estar soñando. / En un tiempo detenido. / Eterno. / Debes saber que estoy muy lejos, que me he ido. / Mi cuerpo abierto no te basta. / Humedeces tu mano con el sudor de mi pecho y me despiertas de un golpe. / Abro los ojos. / Trato de enfocar los tuyos. / No puedo. / Para acercarme busco el abrazo. / Sentir la sangre que palpita. / Mi mandíbula se afloja. / Hundes tu boca. / Siento en mi cuerpo una suma de hinchazones. / De calores y dolores. / Una asfixia. / Fluidez sanguínea. / Una impaciencia. / Y las caderas que comienzan por sí solas un vaivén. / Como en una rueda que gira y trae furia. / Ganas locas. / Abandono y consuelo. / Y luego nuevamente. / Y más rápido. / Cada vez más rápido. / Hasta casi enloquecer.
Siento al tiempo volviéndose repentinamente una ventana, que al abrirse se rompe. / Los cristales, sus pedazos, se clavan como agujas en mi piel. / Luego ya no veo nada. / No escucho nada. / Hasta que el hombre de allá afuera comienza a silbar una canción.



3 Comentarios:
Como un laberinto destrozado en mitad de un huracán pero más laberinto al fin.
el silencio de no poder decir el cuerpo.
¿Cuándo nuestros cuerpos arderán en la hoguera del ser? Sólo ahí lograremos la plenitud de los gemidos...
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