viernes, julio 29, 2005

Se busca rincón oscuro

Mi mamá y yo nos quedábamos solas y dormíamos juntas en la cama grande. Jugábamos entonces a meternos enteras bajo las sábanas, y así, calentitas y tomadas de las manos, imaginábamos que la cama era un barco en el que estábamos a salvo mientras afuera se libraba feroz una tormenta. Había algo delicioso en este juego, de útero protegido, de micromundo separado, de lugar secreto para un encuentro tibio. Levantar las mantas y dejar entrar la luz era el fin del juego. Su encanto habitaba en las penumbras.

*La fotografía es de Paz Errázuriz.

2 Comentarios:

Blogger ddmmaa said...

¿Sería mucho pedir sumergirme en la penumbra contigo?

3:23 p. m.  
Blogger De Josefa said...

Para eso el rincón, para entrar en él contigo. Estoy harta de tanta luz entre tú y yo.

5:47 p. m.  

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