martes, julio 26, 2005

La mudita


Un hombre que piensa todo el día en hundirse en mi cuerpo me dice que nunca más, pero nunca más, vuelva a mencionar a su hijo. Agrega que cada día cree con mayor intensidad en “el poder de la palabra”, poder maldito. La lógica es la siguiente: yo, bruja por mi osadía de buscar la voluptuosidad, involucraré a mi amante en un halo turbio que lo hará olvidar incluso su amor de padre, tranquilizador reducto del deber cumplido. Y ese poder mío obrará por medio de la voz.

* La animación corresponde a la artista palestina Mona Hatoum.