Linkiando
Hace menos de una semana conocía yo los blogs sólo de oídas. Bueno, eso no es tan cierto, participaba en un par de ellos antes de eso. Pero no me había percatado de la magnitud del fenómeno. Y, a decir verdad, creo que difícilmente lo haré alguna vez. Porque cambia a la velocidad del rayo, cambian las coordenadas que lo determinan, aparecen cada día cientos de miles de nuevos links. Por ahí he leído de bloglines, que dejarían huellas de navegación que permitirían luego volver sobre los pasos a recuperar lo perdido. Recuerdo a Funes, el memorioso: lo visto está ahí como un inmenso territorio sin sentido. Pienso que debo renunciar a la idea de organizar la información, de archivarla. Mi carpeta de favoritos compite con la guía telefónica. Y no porque cada sitio que visite sea tan estupendo, ojalá fuera así, sino porque podría serlo, quién sabe, pero me fui antes de alcanzar a enterarme. Tentada por una pinche palabrita subrayada. ¿Debo simplemente dejarme llevar por las aguas? Pero en ese caso, ¿no será como fumar opio, pensando y olvidando lo pensado?
Bah. lo cierto es que sé que éstas son aprensiones trasnochadas. Ya me estoy contagiando del estilo más precario de escritura online, la anónima y verborreica, la que todo lo pone entre comillas, la que no quiere hacerse cargo de lo dicho. Muy probablemente en una semana más tendré alguna idea de lo que puedo aprovechar y lo que no. No me refiero a qué sitios, a qué escrituras, si no a cómo conectar mis propios impulsos a los de otros habiendo ganado recursos y no perdido el tiempo de la manera más feroz.



4 Comentarios:
Aprehensiones trasnochadas o no, te doy las gracias por felicitarme. Me inquietó tu último post; oscuro con toques de sadismo con toques de sórdido con toques de placer con toques de mando con toque de ojos que no quieren mirar.
saludos
C. Moro
Muchas gracias, contertulios. Un saludo cariñoso.
Josefa, tienes uno de los pocos blogs en los que vale la pena detenerse. Un blog que no puede leerse como tal, y para el cual he tenido que "allegarme" un buen jarro de jugo helado en este verano filadelfiano, y así acompañarlo con la calma que merece y la frescura que nos quita.
Creo que fue a propósito de tu blog asiático que escuché hablar de los blogs por vez primera. Nunca nadie me dio la dirección eso sí. Supongo que ya tienes otro y me propongo a visitarlo.
Otra cosa: si no se lee como un blog es porque aún no soy muy diestra hipervinculando, pero me gusta. Ya lo seré.
Un beso.
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