domingo, noviembre 06, 2005

Conversaciones familiares V

Ella (4): Mamá, ¿cuánto falta para llegar a la cueva?
Yo: Poco.
Ella: Es que estoy cansada.
Yo: Si no llegamos, no encontraremos el tesoro.
Ella: De todas maneras no quiero encontrarlo.
Yo: ¿Por qué, amor?
Ella: Porque los tesoros, cuando uno los encuentra, se mueren.

12 Comentarios:

Anonymous Anónimo said...

Un día, por una de esas cualidades entrecomilladas, encontré este sitio tuyo y me quedé estacionada, leyendo bastante y leí entonces que estabas en una especie de receso. Pues nada, que espero que este texto sea la señal de un recomienzo (qué mala frase, ya sé, pero ya me tomé la pastilla de dormir).
Lo paso bien.

8:31 p. m.  
Blogger De Josefa said...

Muy curioso, esa frase: ya me tomè de la pastilla de dormir, es mía.
Bienvenida.

5:39 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

mmm... no todos mueren :D...

Saludos!!:D
JCM

11:52 a. m.  
Blogger S. M. L. said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

12:17 p. m.  
Blogger Ángel mutante said...

Volviste!!!
Bien, bravooooo... qué alegría del ángel que no tuvo infancia con diálogos menos atroces...
Bien amiguita mía!!!
No vuelvas a abandonarnos a nosotros que no somos ningunos tesoros, más bien todo lo contrario pero te queremos...

Un besito despintado por el dolor de alas.
Chaoooooo.

2:06 p. m.  
Blogger Ángel mutante said...

Hagamos una pequeña fiestita: Hibakusha ha vuelto. Todos desnuditos danzando en torno a su hoguera de palabras.

Qué alegría más diminuta y aterciopelada!!!

Otro besito embriagado por tu larga y penosa ausencia.

Chaoooo.

2:14 p. m.  
Blogger Malayo said...

¿qué hiciste el domingo?

4:12 p. m.  
Blogger ddmmaa said...

Si, ¿qué hizo el domingo?

5:21 p. m.  
Blogger S. M. L. said...

Yo encontré un tesoro, creí tenerlo en mis manos y cuando quise saborearlo se me desvaneció.

1:07 p. m.  
Blogger El señor K. said...

La chiquilla es siempre una delicia. Será la genética y sus misteriosos caminos, digo yo...
Welcome back.

11:03 p. m.  
Blogger De Josefa said...

Volví, y volví a irme, y volví a volver. Lunática, ni me lo digan. Perdónenme si me demoro en contestar los "comentarios" (sigo detestando ese concepto y sigo sin encontrar otro mejor). El mismo delirio verborreico que me agarra en ocasiones me tapa la boca luego sin necesidad de provocación.

Supongo que tengo que asumir este espacio de una vez. Supongo que me acompañará por un tiempo aún, a pesar de que me dé por esconderlo, por guardar silencio o por aborrecerlo simplemente. Aquí estoy.

Un abrazo.
Josefa

Pd: gracias, K, alimentas mi orgullo.

6:33 p. m.  
Blogger mentecato said...

Leo los comentarios anteriores. Pasan en comparsa payasos, titiriteros, enanos azules, tigres recién nacidos, guardabosques vestidos de pájaros y arboledas perdidas, conductores de trenes y domadores de relámpagos. Pienso que nadie volverá por estos caminos, lo que me da licencia para danzar desnudo hasta que se quiebren mis huesos en palomitas de maíz...

4:57 p. m.  

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